En este Año Jubilar, y en el marco de los 100 años de la canonización de San Juan Eudes, la Provincia Eudista Minuto de Dios vive un tiempo de gracia marcado por la esperanza y el gozo. Este periodo nos invita a renovar la alegría de seguir al Señor y servirle desde nuestra espiritualidad.
Volver a la raíz y a ese primer amor, con el propósito de perseverar y encontrar felicidad en la misión, es una de las principales reflexiones de este tiempo jubilar. En este camino, hemos hecho reflexión con las preguntas que el P. Jean Michel Amouriaux, CJM, Superior General, nos ha planteado para este Año Jubilar Eudista:
- ¿Cómo vamos a consolidar nuestros lazos fraternos para comprender que nuestros compromisos nos embarcan juntos, para toda la vida, incluso hasta la muerte, como afirmamos en la incorporación?
- ¿Es demasiado decir que nuestros destinos están ligados?
- ¿Puedo pensar que, en tiempos de peligro, tendré un hermano que cuide de mí?
- ¿Puedo contar con otros para cumplir mi vocación, mi misión, mi ministerio?
- ¿Cuál es la naturaleza del vínculo que establezco cuando me comprometo?
Y dando respuesta a cada una de ellas, con este espíritu de renovación, el P. Germán Gándara, Superior Provincial, ha lanzado el Plan de Acompañamiento Integral al Incorporado, un itinerario diseñado para fortalecer la dimensión espiritual, humana, académica, pastoral y administrativa de los incorporados eudistas. Su objetivo es promover un crecimiento auténtico en la identidad Eudista, asegurando una formación sólida y un acompañamiento cercano para cada hermano.
Este plan también busca fortalecer los lazos fraternos y evitar que la vida en comunidad se reduzca a una simple funcionalidad. De ahí su lema: “Renovar el fuego”, pues la renovación ministerial implica volver al primer amor, reforzar la vocación y responder con autenticidad a los signos de los tiempos. Sin esta renovación, el ministerio corre el riesgo de volverse rutinario, perder su sentido y alejarse del llamado original.
El acompañamiento se desarrollará a través de encuentros fraternos de escucha, retiros espirituales, talleres de trabajo personal (Programa S.O.S. espiritual) y jornadas de autoconocimiento. Además, se implementará en cinco fases: escucha, plan de formación personalizado, implementación, seguimiento y evaluación. A lo largo del proceso, se considerarán las etapas de incorporación y formación continua, con el apoyo de un equipo interdisciplinario especializado.
Para la Provincia Eudista Minuto de Dios, este plan es motivo de alegría, pues representa una oportunidad para hacer vivo el Evangelio en comunidad, renovando el fuego del amor de Jesús y fortaleciendo la vocación en los corazones de los incorporados.
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